El Imperio Romano fue una etapa de la civilización romana en la Antigüedad clásica caracterizada por una forma de gobierno autocrática. El nacimiento de éste viene precedido por la expansión de su capital.
Los cristianos sufrieron una fuerte persecución, primero a cada adepto en particular y más tarde a la organización en sí, por parte de lo más alto del Imperio en los primeros siglos de éste ya que los pensamientos de los seguidores de esta religión no tenian nada que ver con los suyos. Para ello fue utilizada la propaganda, que es un método que pretende promover conductas de afiliación, tratando de motivar los sentimientos de cada persona para transimitir una ideología en concreto. De esta forma, los diferentes líderes han utilizado a lo largo de la historia estas armas para imponer una manera de pensar y así influir, en cierto modo, en la opinión pública.
Con la propaganda en contra de esta religión emergente se trataba de desprestigiar al cristianismo y con esto, devolver a cada ciudadano el orgullo de pertenecer al pueblo de Roma.
El método de propaganda usado por los romanos se basa en la desfiguración, la orquestación, la transfusión y el contagio, ya que simplifican el cristianismo asegurando que Cristo es pobre y que nació en Judea y que los judíos son gente que siempre tiene problemas.
Posteriormente llegaron a perseguir y ejecutar a los cristianos, que también sirvió de entretenimiento para el pueblo. Les obligaban a vestirse con pieles de bestias para que los perros los mataran, otros fueron crucificados, a otros se les predió fuego para iluminar el pueblo de noche. El principal partícipe de estas descabelladas acciones fue Nerón.
El mayor impulsor de gran parte de la propaganda anticristiana fue el conocido emperador Julio César, que escribía libros y utilizaba otro tipo de publicaciones en las cuales desprestigiaba a sus enemigos.
Los romanos, en cambio fueron tolerantes con otras religiones por considerar que las demás no atentaban contra la moral. El cristianismo, que cuestionaba las virtudes cívicas de Roma, se consideraba peligroso hacia el orden del Estado ya que no daban culto al emperador, se negaban a hacer el servicio militar, no acudían a los espectáculos, realizaban reuniones clandestinas, eran acusados de otras cosas de las que eran inocentes...
La propaganda contra los cristianos se reúne en 15 libros de los que no queda casi nada, ya que cuando el Imperio Romano aceptó el cristianismo en el siglo IV se destruyeron la mayor parte de ellos.
La contrapropaganda cristiana surgió como repuesta a todas las persecuciones que sufrieron y se originó el efecto contrario a lo que se pretendía, ya que en lugar de disminuir el número de cristianos, lo aumentó considerablemente.
La transmisión de esta doctrina no se llevó a cabo con la imposición de dicha religión, ni con el uso de métodos antes utilizados como es la violencia. Se promovió gracias al testimonio y la coherencia en su día a día.
La gente veía y notaba que los cristianos eran bondadosos y ayudaban a los demás. Les parecía muy interesante su ejemplo de vida. Precisamente fue éste el que aumentó el número de cristianos.